En un mundo donde las emociones intensas y las experiencias memorables a menudo dominan nuestras ideas sobre el amor, es crucial recordar que la verdadera fortaleza de una relación reside en el compromiso. Las experiencias compartidas son el ingrediente que sazona nuestra conexión, pero es el compromiso lo que la sostiene a lo largo del tiempo. El amor basado en emoción y no en compromiso está destinado al fracaso. Las experiencias vividas juntos pueden crear recuerdos inolvidables, pero no son suficientes para asegurar la durabilidad de una relación. El compromiso, por otro lado, es la promesa de estar presente y apoyar a la otra persona, no solo en los momentos de felicidad y diversión, sino también durante los desafíos y las adversidades. Es la decisión de construir un futuro juntos, con paciencia, empatía y comprensión. He visto fracasar a muchas parejas porque encontraron una persona que les dio una experiencia momentánea mejor que la de su hogar. Olvidando su compr...
Mis reflexiones personales