Hoy, mientras escuchaba el sermón "Clave su silla", sentí que Dios me estaba hablando directamente. No sé si alguna vez te ha pasado, pero fue de esos momentos en los que parece que todo se alinea y la enseñanza toca justo donde debe. No era solo un mensaje más, sino un recordatorio de algo que, aunque sabía, no había terminado de procesar: la importancia de estar presente en la casa de Dios. Me di cuenta de que no basta con creer en Dios o decir que lo amo. Si realmente quiero recibir lo que Él tiene para mí, tengo que estar ahí, con constancia y compromiso. Porque cuando uno está fuera, se pierde lo que pasa adentro. Y no hablo solo de los sermones o las reuniones, sino de las oportunidades de bendición, de crecimiento y de comunidad. La importancia de estar presente Mientras reflexionaba sobre esto, Dios me hizo ver que es una lección que ya he vivido en mi propia familia. Desde hace un par de años, estoy separado de mi esposa, y uno de mis hijos vive con ella. A veces él ...
Mis reflexiones personales