Últimamente he estado enfrentando una lucha interna que, estoy seguro, no soy el único en experimentar. Es un choque constante entre los valores que aprendí en mi niñez, los deseos que me acompañan hoy, y la voz de mi conciencia que parece no quedarse callada. Por un lado, están los preceptos que considero correctos, aquellos que me enseñaron sobre fe, disciplina y moral. Por otro, están las emociones, los impulsos, y ese atractivo que a veces tiene lo fácil, lo inmediato y lo "libre". Sin embargo, cada vez que doy un paso hacia algo que contradice esos principios, no tarda en llegar esa pesadumbre moral, como si mi conciencia tocara la puerta para recordarme quién soy o quién quiero ser. He sentido que este peso se intensifica con la presión que yo mismo me pongo: trabajo excesivo, falta de de...
Mis reflexiones personales