Introducción: En la vida, todos enfrentamos tentaciones. Ya sean pequeños impulsos o grandes desafíos, estas pruebas pueden afectarnos. Sin embargo, existe una herramienta poderosa que nos ayuda a resistirlas: el autoconocimiento. Reconocer nuestras debilidades no es un signo de flaqueza, sino un acto de valentía y sabiduría que nos fortalece ante la tentación. Perspectiva Bíblica: La Biblia nos enseña que la tentación es una parte inherente de la experiencia humana. Desde Adán y Eva en el Jardín del Edén, la lucha entre el bien y el mal ha estado presente. Sin embargo, las Escrituras también nos brindan guía y esperanza para superar estos desafíos. Reconocer la propia debilidad: "Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco." (Romanos 7:15). Este versículo refleja la lucha interna que todos enfrentamos. Reconocer que somos susceptibles a la tentación es el primer paso para superarla. ...
Mis reflexiones personales