En un mundo donde las relaciones son cada vez más efímeras, es natural cuestionar cómo nos afectan emocionalmente. La idea de que tener múltiples parejas puede disminuir nuestra capacidad de enamorarnos profundamente es un tema recurrente en la psicología. Pero, ¿realmente nos volvemos insensibles con cada nueva relación? Cada individuo maneja el amor y las rupturas de manera única. Por un lado, están aquellos que, como mi amigo, se entregan apasionadamente a cada relación, lloran y se recuperan rápidamente, listos para enamorarse de nuevo con la misma intensidad. Por otro lado, estamos quienes preferimos tomarnos nuestro tiempo, valoramos cada conexión y sufrimos cada ruptura con más profundidad, lo que puede llevarnos a sentirnos emocionalmente más fríos con el tiempo. Aceptar el rechazo y manejar la ansiedad ante un posible "sí" son habilidades valiosas. Cada experiencia, positiva o negativa, nos enseña algo sobre nosotros mismos y lo que buscamos en una pareja. No...
Mis reflexiones personales